
Antonio
El MolinónCreat el 29 / setembre / 2008 a les 08:24 - Transport públic:
- El Real Sporting de Gijón S.A.D. es un centenario e histórico club de fútbol profesional español de la ciudad de Gijón, en Asturias. Fue fundado el 1 de julio de 1905, disputa sus partidos como local en el estadio El Molinón, el más antiguo del fútbol español, organiza desde 1962 el Trofeo Villa de Gijón (hasta 1992, trofeo Costa Verde) y cuenta con cerca de 20.000 abonados y 138 peñas.[1]
Juega la temporada 2008/09 en Primera División, tras obtener el ascenso y después de finalizar tercero en la temporada 2007/08 de la Segunda División, en la que participaba por décima temporada consecutiva.[2] Con anterioridad, ya había militado en Primera División durante varios años (36), donde llegó a alcanzar el subcampeonato de Liga, así como dos subcampeonatos de Copa del Rey y seis participaciones europeas.
Ocupa el puesto nº170 en la clasificación histórica de la IFFHS, siendo el único equipo asturiano en aparecer en dicha lista,[3] y el nº15 en la clasificación histórica de la Primera División de España,[4] justo por debajo de su eterno rival, el Real Oviedo, con quien disputa el derbi asturiano, aunque la diferencia actual de divisiones entre los dos equipos, que en la presente temporada asciende a un total de tres, no les permite enfrentarse en partido oficial.
La historia del Real Sporting comienza el 1 de julio de 1905, cuando Anselmo López funda un equipo al que llama Sporting Gijonés, como expresión primigenia de un deporte traído a la ciudad, probablemente, por marineros de buques extranjeros recalados en el puerto de El Musel. No será, empero, el primer equipo de fútbol como tal de la ciudad: en 1903 Luis Adaro Porcel ya había fundado el Gijón Sport Club. Inicialmente, se disputan partidos contra equipos de la región. El primer partido de que se tiene constancia se disputa el 18 de agosto de 1907 en Oviedo y enfrenta a la escuadra gijonesa con el Sport Ovetense. La decadencia de otros equipos de la ciudad, como el Gijón Sport Club o la Sportiva Gijonesa, irá cediendo poco a poco la hegemonía futbolística al Sporting. En 1912, el rey Alfonso XIII acepta la presidencia de honor del club, que obtiene entonces el título real que hoy ostenta.[6]
Poco a poco, la entidad va consolidándose y ampliando fronteras, y comienza a disputar partidos contra algunos de los grandes equipos nacionales. En 1914 gana el Campeonato de Asturias. Volverá a hacerlo en 1916, cuando, además, inicia las gestiones para la compra del campo de El Molinón, donde ya disputaba sus partidos como local desde tiempo atrás. El 2 de abril de aquel año se vuelve a cambiar el nombre de la entidad, que pasa a llamarse, como hoy, Real Sporting de Gijón.
1917 es el año del debut del Sporting en el Campeonato de España, en partido disputado en El Molinón que pierde por cero goles a uno ante el Arenas de Guecho.[7] Fernando Villaverde, que disputó aquel partido, fue la primera gran estrella rojiblanca. Tras una desafortunada lesión en un partido ante el Real Vigo en 1920 que le obliga a poner prematuro fin a su carrera deportiva, le sucede en la capitanía del equipo Manuel Meana, líder indiscutible del equipo durante los años veinte y que será el primer internacional sportinguista, debutando con la Selección el 9 de octubre de 1921 en partido amistoso disputado contra la selección de Bélgica. Corsino y Argüelles también recibirán, poco después, la llamada de la Selección.
El paso del amateurismo al profesionalismo a finales de la década de los veinte perjudicará mucho al Sporting, pues su potencial se verá reducido como consecuencia de la marcha de muchas de sus estrellas a la búsqueda de mejores remuneraciones (Ramón Herrera al Atlético de Madrid; Morilla al Celta de Vigo; Loredo al Racing de Santander; Alfredón y Argüelles al Deportivo de La Coruña, etc), lo cual hará que el equipo, que además mantiene una mala relación con las federaciones regional y nacional, dispute la 1928/29, primera temporada de la Liga, en Segunda División. Disputará su primer partido ante el Celta de Vigo, con el que empatará a un gol, y finalizará aquella temporada en cuarta posición. Aquel año, además, El Molinón acoge el primer partido internacional disputado en Asturias, que enfrenta a las selecciones de España e Italia.
Tardará el Sporting en debutar en la máxima categoría y no conseguirá hacerlo, como primer equipo asturiano, antes que el ya entonces máximo rival, el Real Oviedo: el ascenso se logra en 1944, once años más tarde que el equipo capitalino. Para entonces el Sporting ya habrá cambiado su nombre, que pasará a ser, hasta los años setenta, Real Gijón como consecuencia de la prohibición de extranjerismos decretada por el nuevo régimen dictatorial. En cualquier caso, seguirá siendo conocido popularmente como Sporting.
El estreno en Primera se realizará ante el RCD Espanyol,[8] formando Lerín, Ceballos, Sión, Tamayo, Tamargo, Cervigón, Dindurra, Gundemaro, Adolfo, Domingo y Liz. Siendo el resultado de este partido de empate a cero goles, habrá que esperar a la segunda jornada, en que los gijoneses se enfrentan al Deportivo de la Coruña, para ver el primer gol del equipo en Primera, que marcará Gundemaro. Se disputa también aquel año el primer derbi asturiano en la élite, ganando el Real Oviedo en casa al Real Gijón por dos goles a uno. El Gijón acabará aquella temporada en séptima posición. Mantendrá la categoría otras cuatro temporadas, recuperándola en 1951, con un apoteósico ascenso en el que se marcan cien goles.
Hasta los años setenta, cuando inicie una larga y exitosa trayectoria de más de dos décadas en Primera División, el Real Gijón será uno de esos equipos llamados "ascensores": desciende en 1954, asciende de nuevo en 1957, y vuelve a descender en 1959 iniciando una trayectoria de once años en Segunda División. Serán años de grave crisis en los que se temerá por la desaparición del equipo, que incluso coqueteará, sin llegar a consumarlo, con el descenso a Tercera División. Logrará su cuarto retorno a la élite en 1970, tras sanear su economía y con una joven generación de prometedores futbolistas. La venta de uno de ellos, el vasco Ignacio Churruca, posibilitará la construcción de la Escuela de fútbol de Mareo. Otros, como Maceda, procedente del Acero de Sagunto; Mesa, de la Balompédica Linense; Ferrero, del Boca Juniors, se unen a canteranos como Cundi o los hermanos Castro, Jesús y Quini, van configurando poco a poco la que será la plantilla de los "años dorados", los de finales de la década de los setenta y principios de la de los ochenta, cuando el Sporting alcanzará las que, a día de hoy, son sus cotas más altas, situándose en la zona alta de Primera, donde llegará a alcanzar un subcampeonato (1978/79); alcanzando semifinales y hasta dos finales de la Copa del Rey en 1981 y 1982 y clasificándose varias veces para la Copa de la UEFA. Estos éxitos harán que en 1980 se alcance la histórica cifra, aún no superada, de 22.000 socios, y que en 1982 El Molinón sea elegido como una de las sedes del Mundial de fútbol de 1982, disputado en España.
Tras una cierta decadencia en la segunda mitad de los años ochenta, producida en parte por la marcha de algunos de los jugadores más importantes del equipo (Quini al FC Barcelona, Maceda al Real Madrid, etc), los últimos años de aquella década, y los primeros de los noventa, asistirán a la gestación de una nueva hornada de canteranos, los Luis Enrique, Abelardo, Manjarín o Juanele, amén de otros como Arturo, Óscar, Alcázar, Tati o Luis Sierra. Esta nueva generación de oro posibilitará una cierta recuperación deportiva del equipo, que disputa por sexta y última vez la Copa de la UEFA en la temporada 1991/92. Sin embargo, la rápida marcha, en una época de cambios convulsos en el mundo del fútbol, de los principales estandartes de dicha generación, unida a una creciente crisis económica producida por una pésima gestión, hará que esta segunda edad dorada del Sporting sea muy corta, iniciando así una rápida decadencia que llevará al equipo a merodear la zona baja de la clasificación (en 1995 consigue permanecer en Primera tras vencer por la mínima un doble partido de promoción contra la UE Lleida) hasta consumar un traumático descenso en la temporada 1997/98, en la que se baten varios récords negativos de la historia del fútbol español: el equipo pierde la categoría con sólo trece puntos, conseguidos en dos victorias y siete empates.
El Sporting estará diez años en Segunda bajo la dirección de otros tantos entrenadores. Serán años de terrible crisis económica en la que el club llega a verse amenazado de desaparición y de la que sólo conseguirá salir a duras penas gracias a la ayuda del Ayuntamiento de Gijón, que patrocina al equipo y compra el estadio de El Molinón y la Escuela de fútbol de Mareo, y acogiéndose a un proceso concursal ante las dificultades para afrontar el pago de deudas a un elevado número de acreedores. En 2005 se celebra modestamente el centenario de la entidad. Tres años después, con Manuel Preciado como entrenador y en un contexto de cierta recuperación económica, se consigue el ansiado ascenso, que ya había acariciado Marcelino García Toral en 2004, consumándolo el 15 de junio de 2008 en el último partido de la temporada contra la SD Eibar, que el Sporting gana por dos goles a cero.